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Decálogo sobre la fiebre

Decálogo sobre la fiebre

Los padres solemos preocuparnos bastante cuando nuestros peques tienen fiebre y tendemos a medicarlos enseguida que aparece.

Para resolver las dudas más frecuentes, os dejamos este decálogo sobre la fiebre de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap):

Decálogo sobre la fiebre

Se considera que un niño tiene fiebre cuando la temperatura es mayor de 37,5ºC si se toma en la axila ó 38ºC si se hace en el recto. La temperatura varía a lo largo del día y suele ser más alta, al final de la tarde y comienzo de la noche y más baja entre la medianoche y las primeras horas de la mañana.

Pero, la fiebre no es una enfermedad sino que es una reacción normal del cuerpo que trata de luchar contra una infección y activar las defensas del organismo. El niño suele tener otros síntomas que pueden ayudar a saber la causa de la fiebre, como estornudos, tos, dolor de garganta o de oídos, diarrea o sarpullido.

Según la AEPap, si el niño está contento, juega y no se encuentra mal y no tiene dolor, no hará falta dar antitérmicos aunque tenga un poco de fiebre: Tratando la fiebre no le curamos nada.
No obstante, si la fiebre es alta o el niño está incómodo, se le puede dar algún medicamento para bajarla. Los más empleados son el paracetamol y el ibuprofeno y deben suministrarse siguiendo las dosis y las normas, atendiendo más al peso que a la edad.
No es conveniente usar rutinariamente dos antitérmicos a la vez o de forma alternativa y no hace falta despertar al niño si está dormido para administrárselo.
Actualmente, se desaconseja el uso de ácido acetilsalicílico (Aspirina) para el tratamiento de la fiebre en niños y adolescentes.
Los antibióticos no son útiles para tratar la fiebre ni las infecciones por virus que, por otra parte, son la causa más frecuente de fiebre en los niños. Solamente se indican si el cuadro es de origen bacteriano: otitis, bronquitis, infecciones urinarias….

Pero si nuestro peque está molesto por la fiebre, para aliviarle podemos:
– Quitarle ropa para que el cuerpo pierda el calor que sobra.
– Bañarle con agua templada, pero no fría. Lo ideal es que el niño permanezca tranquilo unos minutos “a remojo”.
– No debe usar las compresas con alcohol.
– Muy importante es darle líquidos con frecuencia para recuperar las pérdidas por el exceso de temperatura y prevenir así la deshidratación.

Si se recomienda consultar al pediatra si:
– la fiebre dura más de 48 horas;
– la temperatura alcanza los 40ºC;
– el niño está muy irritable o adormilado;
– el niño tiene mal aspecto general o le cuesta respirar;
– si le aparece una erupción en la piel;
– si el niño tiene menos de 3 meses de edad, en cualquier caso, deber ser valorado siempre por un profesional sanitario.

En cualquier caso, siempre es importante tener en cuenta cómo se siente el niño y vigilar su evolución.

Fiebre niños

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