Blog

Educando

Educando

Cuando educamos a nuestros hijos, cuando les corregimos o nos enfadamos con ellos es muy importante poner el acento en la acción y no en la persona.
“Eres tonto”, “Eres un vago”…….

Son etiquetas negativas, en las que convertimos un mal comportamiento puntual en una conducta general, y que van directas a la personalidad del niño y como no…. ¡a su autoestima!
Peor aún, si les transmitimos la idea de que no confiamos en ellos y de que no esperamos nada de ellos, puede que nuestras malas expectativas lleguen a cumplirse. (Efecto Pigmalión o de la profecía autocumplida).

Sin embargo, si les decimos:
“Hoy, tu habitación está muy desordenada. Recógela, por favor”.
Nos centramos en una acción concreta. No humillamos ni ridiculizamos al niño y le damos la posibilidad de entender qué es lo que ha hecho mal y corregirse.

Desastre

Deja un comentario