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Una historia de amor: Carmela, mamá canguro

Una historia de amor: Carmela, mamá canguro

Hace unas semanas oí por la radio la preciosa historia de Carmela y Pablo, un matrimonio que perdieron al hijo que esperaban.

Años después, volvieron a intentarlo, pero parecía que la pesadilla iba a repetirse porque Carmela tuvo un parto prematuro.
Al pequeño le pusieron el nombre de Julián, y gracias a los cuidados de la doctora Natalie Charpak, crearon una pequeña bolsa de canguro para que pudiese crecer.

Aquí tenéis el audio. ¡No os lo perdáis!

Según la Asociación Española de Pediatría, el Método Madre Canguro (MMC), inspirado en los marsupiales, consiste en tener al bebé (generalmente un prematuro) semidesnudo o vestido únicamente con el pañal, en contacto directo “piel con piel” sobre el pecho descubierto de su madre o de su padre, en “posición canguro” durante el mayor número de horas posibles al día hasta que adquieran el peso adecuado.
Los primeros en presentar este método fueron los doctores Rey y Martínez en Colombia donde se desarrolló como alternativa a los cuidados en incubadora, inadecuados e insuficientes en ese momento y se introdujo por primera vez en España en 1995.
La práctica del método canguro en las unidades neonatales está principalmente dirigida a los prematuros pero también a cualquier recién nacido que esté muy enfermo, siempre y cuando la situación sea estable. Sin embargo, no debe sustituir a la atención médica y los tratamientos complejos que el niño requiera.

Casi dos décadas de aplicación e investigación han dejado claro que el MMC constituye algo más que una alternativa a los cuidados en incubadora. El bebé se siente en un ambiente más parecido al útero materno y esta posición le aporta estímulos suaves y tranquilizadores. Además, es efectivo en el control de la temperatura del bebé, favorece la lactancia materna y el desarrollo de vínculos afectivos y reduce la estancia hospitalaria puesto que puede continuarse en casa.
Investigadores canadienses han ido más lejos y aseguran que estos beneficios se prolongan en el tiempo, hasta unos 20 años: tiene un efecto positivo en el rendimiento escolar y en su conducta cuando sea un joven adulto. ¡Casi nada!

Mamá canguro

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